Reinier y la independencia de Cataluña
La Galerna
Buenos días. La noticia del día es sin duda el fichaje de Reinier, sobre quien hoy podréis leer más cosas en La Galerna. Ayer se hizo oficial y se trata (tras Vinicius y Rodrygo) de una nueva apuesta de futuro del Real Madrid, otra adquisición que demuestra un dominio del mercado brasileño que para sí quisiera el Barcelona, a quien los blancos birlan un nuevo mirlo (nunca mejor dicho) blanco. Porque resulta que Reinier era hasta hace bien poco objeto de deseo indisimulado por parte del club de los valors, los 1005 pases y las croquetas de Jordi Alba. Es algo que nunca se ocultó.
Lo lamentamos muchísimo por nuestros amigos culés. Hasta ayer mismo tenían dos anhelos, Reinier y la independencia de Cataluña, y a partir de hoy ya solo les queda lo de la independencia. Esta última la lograrán o no, pero no será en este caso el Madrid quien se les adelante en pos de la misma.
El caso es que el madridismo está de enhorabuena por la adquisición de un futbolista enormemente prometedor, un centrocampista ofensivo de finísima técnica y gran imaginación que hasta los menos entusiastas comparan con el Kaká primigenio. As convierte al imberbe Reinier en el argumento principalísimo de su portada, un Reinier que no esconde ni su euforia por el fichaje ni su madridismo de cuna, pues según declara se hizo merengón viendo jugar a los Galácticos. Y quién no, salvo quizá (y decimos sólo quizá) Joan Gaspart y Fonsi Loaiza. El Madrid está ensayando ahora una política de galácticos en ciernes que tiene una pintaza, para rabia ahogada de la directiva y el entorno blaugranas.
Nos parece francamente que As hace lo único que hoy era posible hacer para una publicación que todavía, aunque no deje de llamar nuestra atención, tiene un amplio porcentaje de lectores madridistas, a saber: vender la ilusión por un fichaje que ya de por sí es ilusionante. Se diría que As pretende últimamente congraciarse con el club que amamos, queridos galernautas, y la portada de hoy bien vale como muestra, no solo por dar a Reinier la importancia a la que es acreedor, sino por el recuadro en el faldón inferior que destripa con toda crudeza la gran farsa de los 1005 pases del nuevo Barça de Setién. Lo dice As: de los 1005, “solo 203 fueron ofensivos”. Sí, amigos: tan solo un 20% de las tropecientos y pico mil tuya-mías ensayadas por los del yonqui de la posesión y epígono de Pep fueron para adelante. Ya lo decía Kollins: vendedores de crecepelo, telepredicadores de los que desnudaba Genesis en aquella gran sátira en forma de canción llamada Jesus He knows me.
Marca, en cambio, prefiere dar galones a media plantilla de Unionistas, que mañana se enfrenta a nosotros en Copa, antes que brindar la foto principal a Reinier, y con todos los respetos para el modesto club salmantino nos extraña un poco la decisión. Así como As parece querer acercarse al Madrid, Marca viene insinuando el inicio de una trayectoria aparentemente contraria. Esperemos acontecimientos a medio plazo, mientras en el corto aguardamos unas horas para ver a ese modesto equipo batirse contra el mejor club de la Historia. Deseando presenciarlo. Será un partido con tanto que perder que pensarlo asusta, pero en el cual debería imponerse la lógica con toda contundencia.
Por último, la prensa cataculé anda a vueltas con el posible 9 que el Barça adquiera en el mercado de invierno para suplir la ausencia de Luis Suárez, quien con la operación está destinado a perderse la práctica totalidad de lo que resta de temporada. Sea Werner (no nos haría gracia) o sea Aubameyang (tampoco nos gustaría), lo que se ignora a nivel planetario es cómo carajo va a pagarse un fichaje por parte de un club que no tiene ni para los gastos del día a día.
Pasad una jornada de éxitos.





