Revalorización de Jovic, buena para el Madrid
Pepe Kollins
Luka Jovic marcó dos goles en su primera intervención tras su retorno al Eintracht Frankfurt. A los diez minutos de saltar al terreno de juego ya había anotado el primero, un remate en la frontal del área pequeña, tras un centro lateral, que consiguió conectar completamente desmarcado. A los pocos minutos llegó el segundo: un balón al espacio en un contrataque, en el que consiguió adelantarse a su defensor. Como era de esperar las redes sociales cargaron contra Zinedine Zidane pues, según el criterio de algunos, aquello confirmaba que se había equivocado.
Lo primero que hay que señalar al respecto es que el serbio difícilmente se ha encontrado ni se encontraría, si volviese, con situaciones como las que gozó en esa media hora de juego anteayer. Recibir un balón en el punto de penalti, con cinco defensas en el área, pero el más cercano a más de dos metros, o disponer de esa extensión a la espalda del defensor, en una contra de tres (delanteros) para dos (defensas), son realidades imposibles cuando uno viste la camiseta blanca.
Entrecomillemos, por tanto, lo que suceda en la Bundesliga un campeonato donde, a priori, se concede más espacio que en LaLiga o en la Premier League. Los casos de Timo Werner y Kai Havertz, que golearon la temporada pasada en el campeonato alemán y han reducido a la mitad su ratio en el Chelsea, así lo atestiguan.
Pero, en otro orden, no conviene tampoco establecer paralelismos entre el rendimiento de un jugador en un equipo de mitad de tabla que en uno de élite. Existen infinidad de ejemplos de jugadores que han destacado en clubs de segundo orden pero que han sido incapaces de replicar su valía en uno grande.
Tampoco es cierto afirmar que Luka Jovic no ha gozado de minutos en el Real Madrid. El serbio ha jugado más de 1.000 minutos en el equipo blanco, repartidos en 32 encuentros, en los que marcó los mismos goles que el otro día en media hora: dos. Hay quien objeta que en muchas de esas ocasiones Zidane tan solo le concedió “los minutos de la basura”, pero sin una continuidad sobre la que asentarse. No fue así durante por lo menos, 11 partidos en los que fue titular y en los que pasó sin pena ni gloria ni gol. Aunque, además. si nos atenemos a lo que sucedió hace dos días – que marcó un gol a los diez minutos y otro a los veinte -, no parece que el factor diferencial con respecto a lo acontecido en el conjunto blanco, sea la continuidad. Más bien, marcas más ligeras y mucha menos presión. Pero es que esto es el Real Madrid.
Hay quien objeta que en muchas de esas ocasiones Zidane tan solo le concedió “los minutos de la basura”, pero sin una continuidad sobre la que asentarse. No fue así durante por lo menos, 11 partidos en los que fue titular y en los que pasó sin pena ni gloria ni gol.
No se entiendan estos razonamientos como un intento para enmendar la plana a Zinedine Zidane. Servidor es el primero que no comprende la gestión de minutos de jugadores como Vinicius, Rodrygo o Valverde, a los que sí los hemos visto jugar, por momentos, muy bien y pese a ello no han gozado de una mayor regularidad. O el caso de Odegaard, que fue el mejor centrocampista de la Liga la primera vuelta, la temporada pasada, y que, tras su retorno, hizo dos buenos partidos contra el Villareal e Inter de Milán, pese a lo cual también ha sido marginado.
El caso de Luka Jovic, como en mi opinión también sucede con Militao, es muy diferente al de aquellos, pues ambos han ofrecido un rendimiento que ha dejado mucho que desear. Al brasileño se le recuerda un buen partido en Bilbao y el resto para olvidar. A Jovic ni eso. Y ya ni cuento aquellos incidentes, durante su tiempo libre, que han dado cuenta de una actitud muy poco profesional.
Dicho lo cual, que Jovic marque muchos goles en el Eintracht es una gran noticia, puesto que va a servir para que suba su cotización y poder recuperar la mayor parte de la inversión posible. Bienvenidos sean y mucha suerte a Luka.
Fotografías: Getty Images.
