Rodrygo Goes to Hollywood
Francisco Javier Sánchez Palomares
El Madrid venció gracias al arrollador par motor ejercido por Casemiro y Valverde y a la potencia que proporciona el combustible del rumor de una posible vuelta de Mourinho. Valverde da la impresión de que nació sabiendo cortar su propio cordón umbilical y está cerca de lograr plaza de funcionario en el centro del campo del equipo. El partido comenzó con mucha aceleración madridista en ataque y fallos achacables a la obsolescencia programada de las piezas del sistema defensivo. Rodrygo volvió a demostrar buenas prestaciones con un juego suave y acertado, en contraposición de Vinicius, cuya potencia no se mide en caballos, sino en potros aún sin domesticar. Parece claro que Rodrygo goes to Hollywood con Valverde de manager.
Al contrario que otros días, ni los primeros ni los últimos disparos a puerta del rival fueron gol. Courtois estuvo acertado, a pesar de seguir dando la impresión de alumno tímido en fase de adaptación que acaba de cambiar de colegio. Benzema pasó por algo parecido y ahora es el administrador del juego, la actitud y la inteligencia del equipo
En la primera parte, el Galatasaray tuvo momentos de posesión que el Madrid supo exorcizar para acabar imponiéndose en el segundo tiempo como un capaz ejército sin munición que ha de rematar con indirectas. El único oficial con proyectiles fue Toni Kroos, que jugó un buen partido y volvió a asumir las responsabilidades que le corresponden, dominando los tiempos, aunque cada vez tiene más problemas con la velocidad y al fondo vislumbra una vida tranquila junto a su familia y varias docenas de sandalias y pares de calcetines que conjuntar.
El equipo turco salió con las botas de boxeo puestas y jugó con la ventaja que otorga la localidad y la torpeza del árbitro, que no fue capaz de encontrar las tarjetas en toda la primera parte. Lo que no se le puede reprochar al colegiado es su dominio de la estadística; sabía que solo sobreviven los números y, para maquillarlos, anduvo pródigo con las amonestaciones en los últimos minutos, cuando ya no existía riesgo de que tuviesen importancia en los segundos que restaban.
El Real Madrid logró una victoria importante y más difícil de lo que parece, con momentos de buen juego y cierto sabor nostálgico de una época que no va a volver. No se puede luchar contra la realidad y el equipo pierde potencial del mismo modo que con la edad se pierde capacidad de recuperación tras una noche de fiesta.
La buena noticia es que la tienda de recambios está suministrando piezas nuevas con gran futuro que ilusionan en esta etapa crepuscular de transición. Veremos si el jefe de taller consigue hacerles el rodaje indispensable, acierta a retirar las partes más importantes antes de que se gripen y Florentino logra traer pronto de Alemania la esperada pieza que hará que el motor carbure con eficiencia antes de que las restricciones al vehículo privado dificulten el acceso a las fases decisivas de las grandes competiciones.