Romance de Zidane
Federico Garcia "Lurker"
Cavilando va Zidán,
Lleva la cabeza gacha,
Las manos en los bolsillos,
La frente tiene arrugada;
Signos de preocupación
Y hasta de desesperanza.
Zidán, como Hamlet, duda
Qué es más noble para el alma
Si aguantar estoicamente
Las repetidas desgracias
Y resistir aplaudiendo
Con entusiasmo en la banda
O bajarse de la burra,
Deshacerse de la albarda,
Liar el petate y dejar
Que otro enderece la marcha.
Por más vueltas que le da
no ve luz, no se decanta.
Zidán, si tú me escuchases
Yo por bien te aconsejara
Que no sigas derrochando
Tu harto merecida fama
Que se va deteriorando
Cada minuto que pasa:
Tu proyecto se está hundiendo,
Tu varita no hace magia,
Tu equipo unos días da pena
Y los demás días, rabia;
Tu nombre, antaño glorioso,
Era oro y ahora es plata
Y si lo sigues sobando
Será bronce, latón, nada.
La parroquia madridista
Está algo desorientada:
Unos piden tu cabeza
Y otros quieren que te vayas.
La memoria de la gente
Es ligera y casquivana,
La gloria de hace tres años
Ya no cuenta en la balanza
Y pesa la pesadilla
Vivida cada semana.
Utiliza la cabeza,
No te empecines, descansa,
Considera que la vida
Lo mismo da que reclama,
Que es insensato seguir
Cuando la estrella se apaga;
Retírate a tus cuarteles
Y dedícate a tu casa,
Tu familia, tus amigos,
Vive en amor y compaña;
Verás que al cabo de un tiempo,
Menos del que imaginaras,
Tu recuerdo reverdece
Y en brazos de la nostalgia
Recobras la posición
A tu historia reservada,
Que los fracasos presentes
Serán pronto agua pasada.
Éste es, Zidán, mi consejo,
Haz tú lo que bien te plazca.
Fotografías: Getty Images.