REAL MADRID A DEBATE. LA GALERNA, TU DIARIO MADRIDISTA.

Volver al inicio
Portanálisis·7 de marzo de 2016

Salihamidžić y los himnos oficiosos

L

La Galerna

Hola a todos. Lo de "Con esta portada debería el entrenador del Madrid empapelar la pared del vestuario" es ya un clásico (o un lugar común, si preferimos una perspectiva más cínica) en la historia soterrada del fútbol, allá donde los grandes motivadores -Brian Clough, Mourinho, David Vidal- reinan por encima de los tacticistas inveterados o los que propenden al laissez faire. Reeditemos para explicarnos viejas hazañas de décadas pasadas. A Salihamidžić se le ocurrió decir que los jugadores del Madrid se habían cagado en los pantalones en el partido de ida frente al Bayern y se dice que Raúl empapeló la pared y las vísperas del choque de vuelta con la primera plana en cuestión, con resultados sobradamente conocidos. Pues bien: As y Marca son el Salihamidžić de estos tiempos.

atleti no se rinde as

marca 0703 buena¿Y por qué -os preguntaréis quizá- deberían estas portadas servir de estímulo a los jugadores del Real Madrid, hasta el punto en que recomendamos que las paredes de su santuario más íntimo sean forradas con réplicas de las mismas? Es tan obvio que explicarlo produce un poco de rubor. Sin duda los madridistas más avezados lo habrán captado ya. Pero vamos a ello.

Si hay algo que caracteriza al Real Madrid, tanto en el imaginario colectivo como en la simple realidad, es su capacidad para no claudicar jamás, ni en lo más hondo de la más honda de las situaciones desesperadas. "Ser del Madrid es pensar que vas a ganar hasta cuando estás en la más absoluta de las mierdas", dice nuestro colaborador Pepe Kollins. Otro ilustre madridista, que lo era aun sin saberlo desde mucho antes de decidir que tocaría en el Bernabéu en la misma fecha en que ha de celebrarse la Final de la Copa del Rey, lo expresa siempre con otras palabras.

Sí, No surrender es el himno oficioso del Real Madrid. Todo el mundo lo sabe.

Well, we made a promise we swore we'd always remember:
No retreat, baby, no surrender.
Like soldiers in the winter's night
with a vow to defend.
No retreat, baby, no surrender

No es sólo que lo sea. Hay alguna estrofa que hiela la sangre en las venas por su oportunidad y actualidad dentro del contexto del madridismo sociológico:

Well, now young faces grow sad and old
and hearts of fire grow cold.
We swore blood brothers against the wind.
Now I'm ready to grow young again.

Pues bien. Volvamos a las portadas de la Central Lechera. Según ellas, quien no se rinde ahora es el Atleti. Quien abraza como principal señal de identidad la resistencia numantina a la adversidad ya no es el Real Madrid sino el (perdón por el adjetivo casi cariñoso, que exige el guión) puto Atlético de Madrid.

No decimos que sea cierto que el Real Madrid haya dejado de encarnar la fe, la épica, la creencia desaforada en la victoria, como no decimos que sea justo ni cierto que quien ahora encarne esos valores sea el Atlético de Madrid. No decimos eso. Decimos que la prensa parece querer asentar (merced a algunos signos fehacientes de los tiempos convenientemente manipulados e hinchados) esos nuevos paradigmas. Esto, el que la opinión pública parezca querer ejecutar ese trueque, ese inconcebible e indignante cambio de papeles, debería bastar para espolear el orgullo de los jugadores del Madrid hasta conducirlos a una cólera justiciera que arrase todo a su paso, a una ira que restablezca el orden natural de las cosas en la línea del segundo tiempo del sábado ante el Celta.

Empapelemos, carajo. Empapelemos.

No podemos perder el monopolio (por que sí, era un glorioso monopolio sin otros concurrentes reales en el mercado) de la fe y de la épica. Y desde luego, si hemos de perderlo -y hablamos de perderlo en sentido real o desde el prisma de los medios, desde cualquier prisma-, no podemos bajo ningún concepto perderlo a manos del (esta vez omitiremos el adjetivo, aunque mejor no) puto Atlético de Madrid, dicho sea afectuosamente. No podemos regalarle Springsteen al Atleti. No podemos asumir el peligro de que haya quien piense -por desnortado que su juicio sea- que la herencia de nuestros padres se cimienta ahora sobre las piernas de Gabi o de cualquiera de los centrocampistas intercambiables del Atlético de Madrid. No podemos.

Empapelemos. Que la sangre del madridismo (y, más específicamente, de los jugadores del Madrid) hierva al contemplar este sindiós, y que, rezumando en las aletillas de nuestras narices el aroma espeso de esta cocción hemoglobínica, nos lleven de una bendita vez a la gloria que nos es propia, y que (de nuevo) la tarde del sábado quiso tímidamente insinuar.

mundodeportivo.750 (60)

sport.750 (61)Por lo demás, de los productores de "Se retARDA" y los guionistas de "GOLiseo" llega a nuestras pantallas "HercúLEO". Está muy bien traído. sobre todo por el físico del objeto del piropo, que va en amarillo, aunque a lo mejor podrían haber puesto en amarillo las dos primeras letras "HErcúleo" para ponderar, en un contexto angloparlante como el que nos domina, el culto al ÉL que caracteriza a esta gente (ELatría, podría llamarse la figura). Aunque para culto al ÉL el de sus cuasigemelos de Sport, en cuya primera plana no cabe ni una micra más de glucosa. "Abrazados a ti".

Lo vamos a leer otra vez. Es posible que, en una primera intentona, no hayamos sabido captar la segunda lectura de esas tres palabras, que sin duda, por fuerza, han de tener un subtexto ligeramente menos edulcorado. Es posible que leyendo entre líneas (pero es sólo una línea, y bien corta) podamos apercibirnos de un trasfondo oculto, por ventura un poco menos pasteloso.

Pero nada, oye. Lo releemos, desprejuicidamente o eso intentamos, y no recibimos en la cara más que un viscoso jeringuillazo de almíbar.

"Abrazados a ti".

Rumiamos (ya hemos dicho otras veces que somos los rumiantes vicarios de vuestros sinsabores, de nada, no hay de qué) nuevamente este titular y se nos ocurre traducir al lenguaje del oído lo que nos depara el sentido del gusto. ¿Qué himno oficioso -por oposición a ese Springsteen que volveremos a demostrar nos pertenece- podría ser el del Barça, queridos galernautas? ¿Qué canción, preferentemente célebre, podría llegar a encajar todas estas dosis de pegajosidad, complementadas por el culto a ÉL que guía a sus masas, la gratitud consciente de quien sabe que debe todo o casi todo (olvidemos obrevos por un instante) a un único jugador?

Aceptamos sugerencias, amigos, pero nosotros ya tenemos la nuestra.

Pasadlo bien.

 

 

ESPACIO PUBLICITARIO

Post Article - 728x90