“Si yo fuera madridista…”
Athos Dumas
Las tertulias futboleras, ya bien sea de mañana o de madrugada, siguen centradas en nuestro Real Madrid. Da igual que se estén jugando las semifinales de la Champions, o que se estén decidiendo los descensos. No hay otro tema del que hablar. Siempre el Madrid. Sin duda es el peaje que hay que pagar por ser los más grandes.
Los que comentan al respecto son siempre seguidores bufanderos (que no disimulan lo más mínimo) del Barça, del Atleti, del Sporting de Gijón, del Athletic de Bilbao, del Sevilla, del Tenerife, de la Real Sociedad, del Valencia o del Celta, pero todos tienen en común un antimadridismo feroz, que les colma sus vidas profesionales y quién sabe si también sus – aparentemente vacías - vidas personales.
Últimamente, con todos los títulos ya más que perdidos para el Madrid, club que no tiene más objetivo que acabar – y olvidar – lo antes posible esta desastrosa temporada, la gran mayoría de participantes de las tertulias empiezan sus comentarios con frases como: “Si yo fuera madridista…”, “si yo fuese un seguidor merengue…”, “si yo apoyara al club blanco…”, y, acto seguido, como si de un directivo o de un empleado o de un socio o de un simpatizante del Madrid se tratase, empiezan a pontificar, como si no hubiese un mañana, sobre todo lo que harían para que al Madrid le fuese mejor la temporada que viene. Es un contrasentido absoluto – yo diría que, hasta una aberración, un sindiós, un absurdo - que todos aquellos que desean que el club de Concha Espina arda en el infierno para el resto de la eternidad, se permitan el lujo de dar consejos sin parar sobre planificación deportiva, futuros fichajes, estilo de juego, remodelación del estadio, políticas económicas, patrocinios, creación de equipo femenino de fútbol, cantera o proyección internacional.
No les oirán ustedes hablar nunca de la catastrófica trayectoria de Paco Jémez, de los últimos lamentables partidos del Athletic de Bilbao que les alejan de Europa, de las temporadas que han hecho equipos con plantillas como Celta o Villarreal, del desplome del Sevilla tanto en Europa como en la Liga, del patético rendimiento del Betis de Setién o de la irregularidad del Valencia, con más empates que victorias. No es que particularmente a mí me importe mucho que hablen de estos equipos, pero es que en muchos casos se trata de periodistas cuyo principal trabajo es hablar de ellos. Pero claro, es mucho más morboso y divertido hablar de Bale, de Isco, de Asensio y de la cubierta retráctil, porque de esa manera hay barra libre y podemos convertir cualquier programa radiofónico en un bazar en el que todo vale y en el que a nadie le importa el estiércol derramado. Ni siquiera tendrán que agacharse luego para recogerlo y limpiarlo.
Ya se sabe que sobre política opina todo el mundo. Y del Real Madrid también. Da absolutamente lo mismo no tener conocimientos sobre ello. Ya no digo tener información, porque dejando aparte a cuatro privilegiados, nadie tiene acceso real a información fidedigna, a información veraz, contrastada y fetén.
En el fondo hay que tomárselo con humor si no quiere caer uno en depresión. Al ser tan inmensamente grandes, cuando el Madrid gana se lleva docenas de palos. ¿Cómo no se los va a llevar si se hace una temporada tan patética como la 2018-2019? Todavía ayer por la mañana, doce horas antes de la vuelta de semifinales Liverpool – FC Barcelona, un periodista apellidado Bernabéu, pero tan madridista como Gaspart, en lugar de hablar de su equipo culé, lo hacía sin parar de la flor de Zidane en 2018 y de la actuación de Karius en la final de Kiev ¡No saben disfrutar sin nombrar al Rey de Reyes! Se relamen pensando en una hipotética celebración de la Champions en Cibeles en lugar de pensar en otro histórico triplete. Por cierto, que al tal David Bernabéu le salió el tiro por la culata y deberá ir en otro momento a rendir pleitesía a nuestra diosa triunfadora.
“Si yo fuera madridista me iría el fin de semana del 1 de junio lejos de Madrid”. ¡Esta frase ya no vale! Ahora se inventarán una nueva sandez.
“Si yo fuese seguidor vikingo, querría que el 1 de junio por la mañana Florentino organizara la presentación de Mbappé en Chamartín”. ¡Otra frase obsoleta!
“Si a mí me gustase el Madrid, me negaría a tener una cubierta retráctil este verano”. Esta sí que les está sirviendo este año.
“Si yo”, “si a mí”, “si pudiera”, ….
Qué pobreza de espíritu. Qué obsesión.
Qué haría toda esta gente si nuestro Real Madrid dejase de existir algún día… Seguro que se promovería una colecta en change.org para volver a crearlo y una vez creado volver a insultarlo, mancillarlo y vilipendiarlo hasta el fin de la eternidad. Y, cómo no, dar más y más consejos sobre lo bien que lo harían todos, “si fuesen madridistas”. Gracias a Dios, no lo son.
