Simeone: la transición era esto
La Galerna
Buenos días. El Atlético de Madrid, más conocido como Aladino de Murcia, más conocido aún como Malakito de Memphis, fue ayer eliminado de la Copa del Rey por un equipo de Segunda B, la Cultural Leonesa. Ni los más viejos del lugar (siendo el lugar Madrid, Murcia, Memphis, León y todo lo que hay en medio) recuerdan un oprobio mayor que el sufrido por los del Cholo.
Hemos dicho Cholo? Perdón, nos hemos debido confundir, porque la portada de Marca hoy da buena cuenta de la bochornosa eliminación del Atleti o Malaki, como no podía ser de otra manera, y se utilizan términos como “sonrojo” ante la histórica debacle, pero os retamos a que encontréis por algún lado la palabra Cholo (o la palabra Simeone) relacionada con esta vergüenza.
Ni rastro del Cholo. Se conoce que, en esta ocasión, Simeone había causado baja, habiendo sido reemplazado por el Mono Burgos como ensayo para la nueva andadura en solitario que ha anunciado el virtuoso rockero. Nos extraña (es un decir) que Marca no cite al Cholo ni de pasada en esta su primera página, probablemente, insistimos, porque no estaba por allí. Hemingway never ate here. Simeone nunca estuvo en León. No al menos para Marca, publicación tan presta en otras ocasiones históricas para señalar con el dedo al entrenador de turno como máximo responsable del ridículo.
“Simeone, vete ya”. Nosotros tampoco nos lo imaginamos. Ni en la ocasión de la deshonra más homérica encuentra el Cholo criticismo por parte de la prensa. Ni en la ocasión en la cual el propio Cholo se inculpa (como hizo al término del partido, lo cual es de agradecer), toma el guante la prensa para culparle. Mira que se lo había dejado a huevo (o cigoto) el mismo técnico, pues ni por esas. La portada de As menciona al menos al Cholo, a diferencia de la de Marca, pero se limita a citar las propias palabras del argentino en su asunción de responsabilidad, en lugar de proceder a hacer lo que el Cholo está convirtiendo en poco menos que inevitable: darle la razón. Pues es verdad, Cholo: la responsabilidad es tuya.
La responsabilidad es tuya, como lo fueron (ay) las disparatadas decisiones de alinear a Costa en Lisboa, de no sacar a Correa en Milán, de elegir orden en lugar de portería en los penaltis después. Tuyas son las decisiones (peligrosamente preparadas por tu propia mente y la de nadie más) que tienen al equipo a ocho puntos del liderato en Liga, fuera de la Copa y con todo un Liverpool por delante en Champions en esta temporada que tú mismo has calificado como “de transición”. La transición era esto, podríamos afirmar, parafraseando el título de aquella novela de Millás. En momentos donde la herencia de la transición política española está puesta patas arriba, sustituyamos una transición por otra en la prelación de nuestros afectos. Esta transición, después de gastarse solo en João Félix varias culturales leonesas (como decía un genial tuitero), le está quedando al Cholo la mar de apañada. Es lo que tiene trabajar sin la amenaza de tejeros ni milans del bosch ni leches. Hay (porque las hay) voces en el seno social del Malakito que destituirían al Cholo hoy mismo, que lo habrían hecho antes de hecho, pero son voces que se circunscriben a los mentideros de Madrid, de Memphis, de Murcia y de León por este orden y sin obtener eco mediático alguno. Simeone es intocable y, sí acaso, se podrá lamentar su mala suerte, como hacía al término de partido y en redes sociales el inefable Paulo Futre.
Sí, amigos. Cuando la p** no quiere entrar... La culpa no ha sido de Simeone, no, ni siquiera aunque él lo diga. Es lo que tiene el ser más cholista que el Cholo: que uno cae en sonrojos más grandes aún, en sí mismos, que una eliminación copera contra un Segunda B, sonrojos como brindar la responsabilidad a la p** en lugar de descargar la misma en el Cholo, aunque él invite a ello, aunque él lo ruegue, aunque él lo suplique.
-Oye, que la culpa es mía.
-Pero cómo va a ser tuya la culpa si eres el Cholo, su Cholez. Calla, tontín.
-Es mía, hacedme caso.
-Nada de eso. La culpa sería si acaso del cha-cha-cha del Bierzo, del Mono Burgos o de la p***. Tú estás ahí, embebido en tu transición, y lo que hay que hacer es dejarte en paz, pobretico mío. Es una transición peligrosamente preparada la tuya, y esa preparación tan minuciosa acarrea, además de desembolsos astronómicos que habrá que asumir, una serie de efectos colaterales que oye.
-No comprendéis. Os digo que la culpa es mía.
-Pero cómo va a ser tuya la culpa, alma de cántaro. Deja de torturarte. Tienes unos problemas presupuestarios del quince, eso para empezar. Has tenido que gastarte 120 millones en João Félix y ya no te queda ni para pasta de dientes mientras el Madrid tiene toda la pasta del mundo.
-No saques ahora el presupuesto, hombre, que nos acaba de eliminar la Cultural Leonesa. “Culturalazo”, dice el As.
-León es una ciudad y nosotros somos el equipo del pueblo. Nos ha eliminado por tanto un club de mayor rango y que encima tiene más cultura. Las transiciones son así, Diego Pablo. Esto es culpa de la p**, ya lo ha dicho Futre. De la p* cultura, quizás. O de la p** cecina.
Qué p*** maravilla, galernautas.
Os dejamos con las portadas cataculés porque querréis verlas.
Pasad un buen día.





