Trueque en el diario Bola
La Galerna
Buenos días, queridos galernautas, feliz domingo de la previa de la vuelta a los entrenamientos.
No es que la víspera de un entrenamiento sea un acontecimiento excepcional como para hacer de él un artículo brillante o una celebración festiva (somos conscientes de que resulta tan poco estimulante como la vuelta de un futbolista con sobrepeso tras las vacaciones estivales), mas andamos tan ahítos de noticias banales y fichajes improbables que cualquier acercamiento al fútbol de verdad y a la competición se nos antoja un motivo para el jolgorio. Añadamos lo que supone de vuelta a la normalidad, de retorno a un día a día algo lejano en el tiempo, en aquellos domingos en los que desayunábamos con la última polémica del partido del sábado o temiéndonos al trencilla del domingo, si es que nuestro Real Madrid jugaba ese día.
No se pueden leer las portadas en diagonal y a salto de mata porque uno corre el riesgo de juntar frases sueltas con los titulares y equivocar el mensaje por completo. Por ejemplo:
“No hay ejercicios de pases, vivimos la primera sesión del Atlético de Madrid”.
Siendo algo totalmente plausible, sabemos que esa no era la intención. Otro ejemplo:
“Cumbre mundial de prensa deportiva, en cuidados intensivos”.
Otra relación totalmente plausible, pero sabemos que no era la pretendida por la redacción madrileña. Según parece, el diario Marca organiza una cumbre con “los periódicos deportivos de referencia mundial” para debatir “sobre el futuro del periodismo”. Llama la atención el hecho de que no se cuente con La Galerna entre los medios de referencia mundial, allá ellos. L’Equipe, La Gazzetta dello Sport, el diario Bola (no, pese al nombre, no es uno de los diarios catalanes) y The Guardian entre otros.
Destacamos este último porque su directora en 2016, Katharine Viner, escribió un interesantísimo artículo titulado How technology disrupted the truth, o Cómo la tecnología alteró la verdad. Aunque el artículo hablaba de la prensa generalista, todos los males que la buena señora Viner detectaba en los medios son igualmente válidos (nos atrevemos a decir que amplificados) para la prensa deportiva. La importancia de la inmediatez por encima de la calidad del texto, la repetición de las noticias de otros medios sin contrastar, la manipulación de los titulares en busca del click rápido y fácil…
“Lo importante es el click. Las redacciones publicarán de modo acrítico cualquier cosa, lo que termina legitimando la bazofia”. Razón de más para que nos llame la atención la ausencia de La Galerna en esta cumbre, un medio que se ha distinguido desde sus orígenes por buscar la calidad y la diferencia, el texto trabajado y pausado para una lectura reposada en el momento oportuno, nunca antes.
Volviendo a los “Cuidados intensivos” de la portada, impresiona la imagen de un operario desinfectando los balones ataviado cual operario de Chernobyl. El protocolo aprobado por La Liga, con test PCR semanales para jugadores y cuerpo técnico, trabajos individuales y sin contacto físico, y con desinfecciones diarias de material, resulta al menos en apariencia bastante completo. Puesto que el faldón inferior izquierdo muestra a Fernando Simón, “el escalador de la desescalada” como le define el diario, nos gustaría preguntarle en la próxima rueda de prensa si sería posible extender este protocolo a trabajadores de otros sectores bastante más afectados que el de los futbolistas. No en vano volvemos a recordar que el fútbol es “la cosa menos importante de las cosas importantes” en estas semanas tan complicadas.
El protocolo fue adelantado hace varias semanas por Isaac Fouto en la cadena Cope y nos surgieron dudas acerca de si sería un protocolo tan frágil, voluble y permeable a los colores como el protocolo VAR explicado por el mismo Fouto. Deseamos sinceramente que no, que la reanudación de la competición sea un éxito y que La Liga pueda finalizar sin más contratiempos que los propios que suelen depararnos Tebas y los artistas del VOR.
El diario Bola, ah, perdón, Sport, nos trae la portada número 2.500 dedicada a la vuelta de Neymar a Barcelona. Esta portada recoge lo peor de lo peor del periodismo de bufanda actual, un compendio de todos los males que la directora de The Guardian mencionaba en su artículo. Cuesta creer una sola de las frases referidas al hijo de Neymar Sr.
“Neymar. No al PSG, sí al Barça”.
“El brasileño abre otra guerra con el club parisino al negarse a rebajar su sueldo y pedirá salir este verano”. Katharine Viner dejaba otra frase demoledora en su artículo: ¿Acaso la verdad importa? Es obvio que tenemos que creernos que Neymar va a pedir salir del equipo de los petrodólares cataríes para retornar al club de los trueques y la caja vacía. Han sido tantas las declaraciones de amor en forma de querellas en los tribunales…
“El Barça está a la espera de los movimientos del futbolista para proponer un canje de jugadores al PSG”. Un poco más abajo el mismo medio nos indica que el fichaje de Pjanic está “pendiente de un trueque”. Esta figura no había sido tan usada en la historia de la humanidad desde el neolítico por lo menos.
La única verdad de la portada debe estar en la parte superior de la misma, con la proclamación del Barça femenino como campeón de Liga. A falta de nueve jornadas y en los despachos, una situación soñada por buena parte de la afición culé para la sección masculina. Desde aquí le damos la enhorabuena al club azulgrana por la brillante consecución del título.
“Recorte a la vista”. Y como siempre que la noticia trata de tener un punto de negatividad aparece un jugador con la camiseta del Madrid en la portada. Es lo que vende, es el cebo para los clicks en las ediciones digitales. Da igual la gestión económica de la crisis que han hecho Real Madrid y Barcelona, el ERTE de unos con el no-ERTE de otros, da lo mismo la situación financiera de cada entidad, al final aparece un jugador del Madrid. Mirando no se sabe qué con esos prismáticos fingidos, ¿el careto del periodista que pergeñó tal titular?
Nada que comentar sobre la portada de Mundo Deportivo, salvo que la frase seleccionada,”Nunca te rindas”, nos lleva en su versión inglesa a recordar al ilustre señor Athos Dumas. Juzguen ustedes mismos.
Que pasen un buen día. Ya queda menos.



