Un Madrid brillante y atropellado
Editorial La Galerna
Buenos días, amigos. El Real Madrid se estrenó en Champions con una sufrida victoria ante un buen Olympique de Marsella, que se adelantó en el marcador pese al fulgurante comienzo de los blancos.
La remontada requirió buenas dosis de amor propio, y no se completó, curiosamente, hasta que el equipo ya daba señales de desgaste físico muy evidentes. En ese momento, el hombre que cambió el partido saliendo desde el banquillo fue Vini Jr., aunque no sin justicia el destacado por las portadas hoy es Kylian Mbappé, autor de ambos goles desde el punto de penalti y MVP del partido.
Partido que fue extraño a mas no poder. Los de Xabi facturaron una primera parte tan plena de agresividad ofensiva y creación de ocasiones como atropellada e ingenua. Sin perjuicio de que leáis la crónica de Paco Sánchez Palomares y las notas de Genaro Desailly, en nuestra opinión las ocasiones generadas a través del buen juego se marraron con excesiva inocencia, y la misma ingenuidad se observó en la parte de atrás, donde se regaló el gol francés. Este Madrid vive soliviantado por un zafarrancho de ataque que resulta arrebatador, pero que también demanda a gritos mayor pausa, compostura y eficacia en las áreas. La Champions tiene sus propias reglas y no perdona al bisoño, por muy bien que juegue. No siempre aparecerá Mbappé para arreglar el panorama.
Lo de la bisoñez va para largo, nos tememos. Tenemos una colección de teenagers o asimilados que son fundamentales en el equipo, y cuya indudable calidad no les exime de los fallos de la inexperiencia. La apuesta por ellos es clara (frases de Xabi: “hay que invertir en Güler”, “Mastantuono tiene que jugar”) y, en consecuencia, no hay más remedio que tener paciencia y contar con que este elemento jugará en nuestra contra en el futuro próximo. Ojalá el talento compense de otros modos. Pensamos que lo hará.
El segundo tiempo fue otra historia, y vimos a un Madrid agotado en lo físico, fundido en el tardío calor del septiembre madrileño. También los franceses acusaron el bochorno y lo intenso de la primera mitad. En este sentido, el tolosarra viene demostrando cintura, y en torno a la hora de juego ya suele haber introducido hombres de refresco que permiten la vigencia de la presión alta marca de la casa. Esta vez la frescura la pusieron Vini, Brahim y más tarde Asencio, que tuvo que entrar para recomponer el equipo tras la expulsión de Carvajal, expulsión a todas luces exageradísima por parte del árbitro y bastante bochornosa en lo tocante al teatro de medio pelo de Rulli. Sin embargo, extraña también que un hombre de la experiencia de Carvajal caiga en esa trampa. Si los veteranos actúan también con bisoñez, ahí ya sí que estaremos irremisiblemente perdidos.
Hablábamos del árbitro. Las huestes negreirosas se han aprestado a criticar la victoria blanca, o más concretamente el segundo penalti. Incluso las portadas cataculés del día hablan de “penalti polémico”.
Con toda franqueza, la punibilidad de la mano nos resulta dudosa, pero mucho más dudosa nos parece la expulsión de Carvajal, y mucho más claro el penalti por plantillazo al propio Mbappé minutos antes. Vaya, en el peor de los casos, una cosa por la otra. Os invitamos en todo caso a leer la crónica arbitral de Alberto Cosín.
Lo cierto es que, con sus debilidades y virtudes, con su brillantez y sus torpezas púberes, este nuevo Madrid de Xabi Alonso lleva cinco partidos ganados de cinco jugados, y ha debutado con buen pie en la competición estrella de cada temporada. No se puede empezar mejor, y hay múltiples razones para soñar.
Pasad un buen día.



