Van de Beek, el fichaje innecesario
La Galerna
"El Barcelona, a la expectativa, no habla pero respira y tras el fallido intento por contratar a De Ligt , el nombre de Donny sigue sobre la mesa. Si alguno de los habituales en el centro del campo de V alverde saliera del club, Van de Beek podría volver a jugar con su amigo De Jong. Y es que, además de la calidad y la comprensión del juego, tiene algo que no han demostrado tener los miembros de la segunda línea del Barça: gol".
Buenos días. Ese párrafo proviene de 'Mundo Deportivo', concretamente del 29 de junio de este mismo año. Donny Van de Beek era objeto de deseo para el equipo blaugrana. Un jugador con calidad, comprensión y ese tan manido asunto del gol. En el Camp Nou y alrededores estaban como locos por contratarlo, pero la 'Summeriana' se ha ido torciendo y Van de Beek, que ahora suena con fuerza para el Real Madrid, ha pasado de deseado a diana. Muy típico de la prensa cataculé.
Vean la portada de 'Mundo Deportivo'. Y disfrútenla. Saboreen el momento. Acaricien cada letra. "Van de Beek, un refuerzo sin sitio en el centro del campo del Real Madrid", subraya dicho periódico. Ya no es un jugadorazo, ahora directamente es un estorbo, no como cuando sonaba para un equipo que tenía a De Jong, Busquets, Vidal, Aleñá, Rakitic, Arthur, Rafinha, Sergi Roberto -ya no jugará más de lateral- y Coutinho. Ahí no estorbaba. Ahí no había overbooking. En el Real Madrid, sí.
Para 'Mundo Deportivo', el problema de los egos -Zidane lo gestionó ganando Liga y Champions en la temporada 2016/2017- tiene mucho más peso que la aportación futbolística de Van de Beek. "Lo que consigue Zidane es una situación complicada de sobrellevar teniendo en cuenta que habrá muchos partidos en los que sus famosas rotaciones no gusten a todos".
En el Real Madrid siempre hay problemas cuando llega alguien. Siempre. Da igual la posición, el nombre, la categoría, el salario, el coste o el corte de pelo. No va a encajar. No tiene sitio. Y si lo tiene es porque se lo va a quitar a otro. No como en el Barcelona, donde todo tiene aroma a piruleta y se trabaja sorteando arcoíris.
Hablando del Barcelona, lo de Neymar parece ir para largo. El culebrón ha entrado en esa fase en la que no sabes qué protagonista del mismo va a hacer saltar la trama por los aires. El PSG se harta, Mbappé pide que se quede, el propio Neymar guarda silencio, su padre va tejiendo desde las sombras y Bartomeu espera paciente con otra morterada encima de la mesa. Al menos tiene unos millones más tras la curiosa venta -una más- de Malcom al Zenit. Cosas de la ingeniería negocial, queridos galernautas.



