Todo con buena sintaxis pero no por ello alejado de la realidad del deporte de élite, el fútbol en su máxima exigencia vive en presente continuo y no hay más.
No es comparable a las distintas ramas del arte por ejemplo. Puedes ver decenas de veces una película, escuchar cientos de veces una canción, observar un cuadro y todo permanece. En el deporte no y en el Real Madrid menos, cuando no estás debes saber dar el paso a un lado, tanto el futbolista como los aficionados, ley de vida.
Todo con buena sintaxis pero no por ello alejado de la realidad del deporte de élite, el fútbol en su máxima exigencia vive en presente continuo y no hay más.
No es comparable a las distintas ramas del arte por ejemplo. Puedes ver decenas de veces una película, escuchar cientos de veces una canción, observar un cuadro y todo permanece. En el deporte no y en el Real Madrid menos, cuando no estás debes saber dar el paso a un lado, tanto el futbolista como los aficionados, ley de vida.