Ya no se habla de Thibaut Courtois
Quillo Barrios
El Real Madrid es el único club del mundo en el que se individualiza más en la tormenta que en la calma. Los futbolistas llenan periódicos y tertulias cuando pasan por un bajón en su juego o cuando no dan la talla, pero no sucede lo mismo cuando ofrecen un gran nivel. Supongo que tiene que ver con la exigencia del propio Real Madrid, aunque no deja de sorprenderme.
Thibaut Courtois tuvo una primera temporada bastante complicada. Aterrizó en 2018 siendo un fichaje obligatorio -poco más de treinta millones de euros por uno de los mejores porteros del planeta-, pero la presencia de Keylor Navas -y su ejército de fieles- y la irregularidad que mostró el propio Courtois hicieron que el belga estuviera en el foco de la crítica más de lo que le hubiera gustado. Hubo encuentros, de hecho, en los que estuvo muy lejos del nivel que se le exige a un guardameta de élite.
Con el final de la temporada y la marcha de Keylor Navas, muchos pensábamos que Courtois encontraría, por fin, un soplo de aire fresco al que agarrarse para volver a lo que fue. Necesitaba resetearse, olvidar los malos partidos que había hecho y emerger con la fuerza que se esperaba de él.
Sin embargo, el arranque de la 2019/2020 no resultó alentador. Courtois seguía ofreciendo dudas y un sector de la prensa -curiosamente aquel afín a Keylor Navas- empezó una campaña sangrante. Cada error era analizado con lupa. La imagen del equipo no era buena, pero los de siempre sólo miraban a la portería como si ahí fueran a encontrar las respuestas a preguntas que nadie estaba haciéndose.
Por suerte para todos, Courtois no se dejó llevar por la corriente y mejoró sus prestaciones. Octubre fue el mes en el que cambió la dinámica. Coincidió, además, con la mejoría del equipo. Encajó un gol en Mallorca y, desde entonces, no ha tenido que volver a sacar el balón de la red. Salvó al equipo en Turquía, completó un convincente encuentro contra el Betis y, por el camino, rescató su seguridad en los envíos aéreos y la firmeza que le llevó a ser uno de los mejores.
A día de hoy, Courtois lleva 533 minutos sin encajar un gol y el Real Madrid es el tercer equipo menos goleado de la Liga. La mejoría está ahí y debemos celebrarla, ya que hemos ganado para la causa a un portero imponente y que, además, da puntos. Es hora de que el madridismo hable de Courtois.
