Zidane es un cachondo
La Galerna
Buenos días, señores lectores, y muy buenos días tengan los afortunados premiados en el día de hoy en el sorteo del Gordo de Navidad.
Hay quien dice que la Navidad no comienza con la Nochebuena, sino unos días antes con el famoso sorteo que un año más se celebra en un día como hoy, 22 de diciembre. Otros en cambio proclaman su llegada unos días antes con la iluminación de gala en las calles, los anuncios de colonias y cavas, las cenas de empresa, el Almendro que nos recuerda a esos seres queridos que vuelven a casa por Navidad,… Época de tradiciones, días de reencuentros, ilusión en los rostros de la gente, James Stewart en Qué bello es vivir, los niños de San Ildefonso cantando los números de la Lotería y el clásico atraco en el Camp Nou.
La Ouija Today nos trae a Luka Modric a la portada ante la ausencia de Casemiro con un titular algo críptico:
“Magia blanca”, totalmente blanca, como la camiseta que luce el croata o como el balón que levita en manos de este mago blanco que osa lucir una pulsera con el The Best de la FIFA, ¡oh, en tiempos de Messi!, ¡qué dirá el “mejor periodismo deportivo del mundo”! El buen toque de varita de Luka ayudará a los nuestros en un partido complicado como suelen serlo todos contra el Athletic de Bilbao.
La magia blanca se usa como contraposición a la magia negra, aquella que utiliza los hechizos y maleficios para el triunfo del Mal. En La Galerna nunca fuimos grandes creyentes de la magia, lo mismo que tampoco somos devotos de la suerte. A algunos no nos toca nunca la Lotería de Navidad, mientras hay otros que obtienen premio con bastante asiduidad. A algunos les echa un cable el VAR cada semana y a otros nunca les da lo que el trencilla de campo les quita.
“Messi mantiene líder al Barça”, indica la portada en un recuadro en la parte superior a la par que hace referencia al “golazo del argentino”. Se le olvida mencionar que ese “golazo” viene de una jugada surrealista en la que un entradón criminal de Umtiti se convierte en tarjeta para el francés y para Wakaso (¡Wakaso!, el mismo Wakaso que se hartó de dar patadas hace apenas tres semanas contra el Madrid y se fue tan inmaculado como la camiseta de Modric). No contento con la hazaña, el colegiado de turno, Melero López, le da el balón directamente al Barça que a los quince segundos marca el 3-1. Qué suerte, justo cuando peor lo estaban pasando. El cuarto gol proviene de una corrección del VAR, ¡vaya por Dios!, qué suerte de nuevo. Melero señala córner y desde el VAR, o el VOR, o como se llame esa sala en la que no trabajaba nadie el pasado miércoles, corrigen la decisión del colegiado y señalan el penalti que finiquita el encuentro. Cosas que pasan. A Fabra también le tocaba la lotería todos los años, justo antes de entrar en prisión. Casualidades, suerte, magia negra.
Por su parte el Hernia Chronicle nos ofrece una nueva sonrisa de Zidane acompañando un mensaje contundente del entrenador: “Creo en el VAR”. Repitámoslo varias veces, “creo en el VAR, ¡creo en el VAR!”, con la contundencia de George Bailey al borde de la desesperación cuando decía “¡Quiero vivir, quiero vivir!” en su deseo por salir de ese mundo de pesadilla que era Pottersville, un lugar terrorífico como solo un Rouresburgo o un Tebasville podrían serlo. Claro que creemos en el VAR, pero no en este VAR dirigido por Clos Gómez.
“Estoy seguro de que va a mejorar”. Ahora se entiende la sonrisa, preludio seguro de carcajada (o inminente descojone) del técnico francés. Zidane es un cachondo. Es imposible que el VAR no mejore, como millones de personas vieron el pasado miércoles: iluminación de gala para la ocasión, Hernández Hernández y De Burgos Bengoetxea volvían a casa por Navidad, reencuentros con viejos amigos culés, tradiciones de penaltis escamoteados que se mantienen con los años y los periodistas cosméticos haciendo su labor de maquillaje habitual antes de brindar con cava por el mantenimiento del liderato de los suyos.
“¡10307!”, cantan ya los niños de San Ildefonso a pleno pulmón. Aquella fue la última vez, el 10 de marzo de 2007, que el Madrid tuvo la suerte de ver un penalti a su favor en el Camp Nou. Casualidades, suerte, magia negra, llámenlo como quieran, qué más dará que Mascherano, Rakitic, Umtiti, Jordi Alba o las largas manos de Piqué hayan poblado esas áreas durante 12 largas temporadas manteniendo (eso sí) la hoja de servicios tan blanca, y perdonen que nos repitamos en la comparación, como la camiseta del mago Modric.
¿Lo ven? Son infalibles. “El Barça cierra 2019 líder e invicto en el Camp Nou”. Suponemos que lo que hacen Messi y Griezmann es un pasillo para que los “infalibles” de verdad pasen bajo el mismo.
“¡13817!”. Sigue el sorteo y los niños cantan cada vez con menos brío. El 13 de agosto de 2017 De Burgos Bengoetxea expulsó a Cristiano Ronaldo en el Camp Nou tras un posible penalti de Umtiti, apenas unos minutos después de señalar uno inexistente por piscinazo de Suárez. El infalible De Burgos Bengoetxea al VAR. Casualidad, suerte, magia negra. A Juan Antonio Roca también le tocaba la lotería todos los años, justo antes de entrar en prisión.
“¡20416!”, qué cosas tienen estos sorteos. El 2 de abril de 2016 Hernández Hernández expulsó a Ramos y anuló un gol a Bale por saltar más que Jordi Alba. El no menos infalible Hernández al cuadrado, llamado a pitar de nuevo el Clásico. Más casualidad, más magia negra. Otro afortunado habitual de los no-sorteos de las designaciones.
“Tridente feliz”. Messi, Griezmann y el que sigue Gordo por Navidad, el uruguayo Suárez, otro afortunado con esa suerte de casaca azulgrana, un manto de protección que nunca le llevó a abandonar los partidos antes de tiempo, como sí le ocurría con asiduidad en Liverpool, Ámsterdam o con la selección uruguaya. Tridente feliz como el de HH, De Burgos y Sobrino Magán, el asistente que nunca falta a esa cena de empresa entre amigos que concluye con la tradición de anular un gol a Bale.
En los faldones inferiores de casi todos los medios, unas breves reseñas para la victoria del Liverpool en el Mundial de clubes, la primera de su historia, y para la mala racha del Malakito de Memphis a domicilio. Pero suponemos que eso no importa mucho cuando estás en plena transición (millonaria). Referencias, asimismo, en las portadas a las palabras de Zidane: "Guardiola es el mejor entrenador del mundo". Repetimos: Zidane es un cachondo.
Ojalá que no haya casualidades, ni mala suerte, ni magia negra en el partido que enfrenta a los nuestros con el Athletic de Bilbao esta noche. Partido peligroso, esperemos que el Madrid mantenga la buena línea de los últimos partidos. Que tengan mucha, mucha suerte hoy, queridos galernautas.



