Zidane o el Elvis del salpicadero
La Galerna
El análisis de las portadas de los periódicos deportivos de hoy
Buenos días. "Hoy se cumplen 30 años del pisotón de Stoichkov al árbitro Urízar Azpitarte" y en Mundo Deportivo lo recuerdan cualquiera diría que con orgullo. Como un subtítulo de A POR PELÉ, donde a Messi, al parecer, le faltan dos goles para alcanzar el récord de tantos marcados en un mismo club que ostenta "O Rei". En Mundo Deportivo insisten en esa línea clásica suya de loar hasta lo poco loable y lo indeseable. Loar, en cualquier caso. Lo suyo, claro. Si no encuentran nada que loar se lo inventan, y si no (cosa rara si uno es capaz de rememorar una agresión alevosa y cobarde) rebuscan en las cosas del Madrid. Loen ustedes un pisotón o la posibilidad de alcanzar una cifra como mínimo vaporosa y ya han hecho el sábado.
Unos loan o denigran y otros siguen con la fiesta. En Sport hace años, quizá décadas, que viven en una rave interminable de autofakes para mantener a sus lectores en un estado letárgico de euforia. Sport es una pastillita con la que el culé viaja por otros mundos sin salir de casa. ¡QUÉ SIGA LA FIESTA!, así, con admiraciones y todo. Pero, ¿qué fiesta?, estimados amics. ¿No han escuchado en los últimos días al señor Tusquets? El señor Tusquets trae la verdad incómoda, la realidad de la que en Sport huyen. Esa huida hacia adelante negadora tan característica, donde se hacen eco de las palabras de Koeman: “Sus palabras (de Tusquets) no ayudan”. No quieren saber nada, sólo quieren seguir de fiesta.
Tusquets es ese tutor que acaba de ser nombrado para corregir la vida disoluta del nene consentido, mientras desde su entorno tratan de seguir exprimiéndolo (al nene) en un estado paralelo insostenible, a cuenta de dudosas y, si acaso, menos importantes señales que las que llevan el club a la deriva.
Pues que siga la fiesta. Nosotros quién queremos que siga es Zidane, mayormente porque eso significaría que el Madrid levanta el vuelo tal y como asegura el entrenador madridista que van a hacer en la portada de Marca. Nosotros sabemos que es capaz y por lo tanto confiamos en que lo van a conseguir. Hoy en Sevilla tiene (n) la primera prueba para demostrarlo contra un equipo que se dejó golear en Europa con tal de estar hoy a punto. ¡Hala Madrid!, siempre y en cualquier caso.
En As le ponen al francés puntos suspensivos y un “pero”, supuestamente literal, del mismo Zidane. El toque "asista" siempre ha de tener una visión de su soñado precipicio madridista. Como haber ganado un gran título y sin embargo mirar por la ventana y comprobar que se viaja por el camino sinuoso al castillo de Drácula. “Me siento fuerte… pero sé dónde estoy” es ese anhelo de cese tan poco sutil. Es el aliento desenmascarado de la destitución. Aires del invierno madridista que no acaba de llegar por más que soplan para crear un ambiente añejo, ese en el que antaño hacían bailar entrenadores madridistas como a los Elvis de los salpicaderos. Como si Zidane fuera cualquier Elvis de cualquier salpicadero.
Pasad un buen día.



